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Artículo: Limpiar y mantener correctamente los grifos

Armaturen richtig reinigen und instand halten

Limpiar y mantener correctamente los grifos

Pequeñas acciones con un gran impacto

La grifería se utiliza a diario y está en contacto constante con el agua, el aire y las manos. Por eso es fundamental una limpieza y un mantenimiento que no se limiten únicamente al aspecto estético, sino que preserven a largo plazo la funcionalidad y la vida útil del grifo.

Muchos daños no se deben al desgaste natural, sino al uso de productos de limpieza inadecuados o a una falta de mantenimiento. Sin embargo, la mayoría de los problemas pueden evitarse con medidas sencillas y regulares.

Limpieza suave en lugar de química agresiva

Para la limpieza diaria de la grifería se aplica una regla clara:
menos es más.

Basta con:

  • utilizar agua tibia y un jabón suave para manos

  • limpiar con un paño blando o una esponja no abrasiva

  • aclarar bien con agua limpia

  • secar la superficie para evitar manchas de cal

Los limpiadores agresivos, los descalcificadores o los desinfectantes pueden, en cambio:

  • dañar las superficies

  • atacar los recubrimientos

  • penetrar en el interior del grifo

  • deteriorar de forma permanente las juntas y los cartuchos

Especialmente críticos son los productos químicos que se dejan actuar durante mucho tiempo, ya que pueden filtrarse a través de juntas o ranuras y llegar al interior de la grifería.

Nada de productos químicos en las juntas

Las juntas y los cartuchos están fabricados con materiales cuidadosamente ajustados a su función. Los productos de limpieza químicos pueden:

  • volverlos quebradizos

  • provocar su hinchazón

  • afectar a su correcto funcionamiento

Las consecuencias pueden ser fugas, un manejo difícil o un desgaste prematuro. Una superficie limpia es importante, pero una carga química en el interior del grifo resulta contraproducente.

Limpiar regularmente el aireador

El aireador (o perlizador) es un componente a menudo subestimado, aunque influye directamente en:

  • la calidad del chorro

  • el caudal de agua

  • el nivel de ruido

Recomendación:

  • desenroscarlo al menos cada 6 meses

  • sumergirlo en una solución de 50 % agua y 50 % vinagre

  • dejar actuar durante un breve tiempo

  • aclarar con agua limpia

  • eliminar con cuidado los posibles residuos

  • volver a montarlo

De este modo se eliminan la cal y los depósitos sin dañar los materiales.

Comprobar el filtro de sedimentos de la instalación doméstica

No todas las impurezas proceden del propio grifo. Pequeñas partículas como arena o fragmentos minerales pueden llegar desde la red de suministro y causar daños sin ser detectadas.

Por ello es importante:

  • revisar periódicamente el filtro de sedimentos situado en el punto de entrada de la instalación o en el cuarto técnico

  • comprobar que el filtro esté limpio y en correcto funcionamiento

  • limpiar o sustituir los elementos filtrantes según las indicaciones del fabricante

Un filtro de sedimentos en buen estado evita que las partículas:

  • lleguen a la grifería

  • dañen los cartuchos cerámicos

  • provoquen fugas o fallos de funcionamiento

Pequeñas acciones, gran eficacia

El mantenimiento adecuado de la grifería no es complejo ni requiere mucho tiempo. Lo decisivo es:

  • una limpieza regular y suave

  • evitar productos químicos agresivos

  • un mantenimiento específico de los distintos componentes

  • una visión global de la instalación de agua potable

Así, la grifería no solo se mantiene estéticamente cuidada, sino que sigue siendo fiable, funcional y higiénicamente segura a lo largo del tiempo.

Conclusión

Una grifería de calidad no necesita limpiadores especiales, sino comprensión de los materiales y de su funcionamiento. Quien opta por medidas sencillas y probadas protege no solo la superficie, sino también el núcleo técnico del grifo.

La tecnología limpia comienza con el cuidado adecuado.